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viernes, 20 de junio de 2025

LOS LUNES AL SOL

Dir.: Fernando León de Aranoa
2002
113 min.

Todo el rato es magnífica. Todas las historias nos interesan. Las interpretaciones son estupendas. Incluso la del ruso, la más discreta. Nos fascina la situación de el hombre en un hogar al que no puede seguir llevando ingresos. De todos los personajes quien más representa este trauma es Luis Tosar. Ve a su mujer, la persona gracias a la cual vive como alguien a quien enfrentar. El caso paradigmático es la escena del banco. Él la acompaña por si tiene que firmar algo. Va por cumplir con la función tradicional del hombre. Cuando llega ahí se ve totalmente desbancado porque no recibe ingresos. Él no pinta nada en esa gestión de su mujer.

Por otro lado Javier Bardem representa el fracaso del sindicalismo. Enfrentado a su compañero el bizco, que ha conseguido trabajo porque le han recomendado en su empresa. Ahora se dedica a explicar a sus excompañeros que con esfuerzo se consigue un puesto de trabajo. Así llama a Javier Bardem cigarra y le dice que tome de ejemplo a Lino, que sí se esfuerza por conseguir un puesto de trabajo. El detalle que el propio bizco obvia es que el esfuerzo que él invierte de poco le sirve.

El concepto de la película está traído perfectamente. Es preciosa la conjunción del título, el cartel y las dos escenas donde Bardem hace esa pregunta de ¿Qué día es?. A todo ello le viene de perlas la música efectista y efectiva.

El dramatismo del alcoholismo de Amador culmina con la escena de su muerte. Pero creo que la escena de su casa es más poderosa. Todos ya sabíamos, como sabían en el bar, que su mujer le ha abandonado. Percibíamos claramente su alcoholismo. Pero la imagen de su casa es totalmente desoladora. Y la interpretación de Bardem, nuestro guía, es bastante comedida. El desencadenante de esa escena es el lavabo decadente. Se puede tener una casa deteriorada y sucia, toda la ciudad lo es, pero lo que es desolador y desgarrador es descubrir que Amador vive en una casa sin agua.

El papel que es más pequeño pero totalmente memorable es el del vigilante del astillero. Ya vacío. Hablo del tartamudo y con déficit mental que interpreta Fernando Tejero. Está escrito de maravilla. Está acostumbrado a la socarronería de Bardem. Por eso está todo lo despierto que puede cuando habla con él. Toda la escritura de todos los diálogos es una maravilla.


viernes, 11 de marzo de 2022

IRREVERSIBLE

Dir.: Gaspar Noé
2002
99 min.

Lo que caracteriza a esta película es que se muestra sin cortes de plano una violación de 10 minutos. Es una escena potente, es cruda, no ocupa muchísimo tiempo del metraje y vertebra toda la película. Es explícita por lo emocional aunque sexualmente no se vea casi nada. El cuerpo de Monica Bellucci retorcido con la cabeza mirando al suelo… es una imagen impactante. El violador la insulta constantemente y la llama cerda burguesa. En este punto de la película aún no conocemos nada de esta chica por lo que no sabes si, en efecto es una burguesa. Pero la construcción de la escena nos ha dado una imagen más icónica que la violación: su delgada figura y sus pechos moldeados por las costuras de su vestido.

La cámara se mueve con el mismo frenetismo que los personajes. Antes de la violación el movimiento es tranquilo, después de la violación es caótico y mareante. Probablemente lo más mareante que he visto nunca. Ocurre que la película está narrada al revés, al modo de “Memento” dos años anterior a esta. Por tanto la película empieza con la agitación. De forma inexplicable. Incluso cuando la acción se sosiega la cámara sigue volando porque la situación es tensa.

Lo primero que vemos, tras un extraño prólogo, es un club gay llamado Rectum y un hombre muy agitado buscando a un tal Tenia. Lo cierto es que es todo muy desconcertante. Todas las luces del lugar son rojas. Conocemos todos los rincones del sitio con toda clase de prácticas sexuales. Por la oscuridad del local no vemos muchas imágenes sexuales explícitas. Hasta tal punto que una erección roja sobre fondo negro aparece como plano distinto en toda esta escena. La escena culmina con una cabeza absolutamente destrozada por un extintor. La imagen es desagradable. A cada golpe la cámara da un giro en el aire. En este momento estamos hartos de que la cámara gire, pero aquí esto nos aleja de la realidad de la imagen por tanto casi lo agradecemos.

La película consigue llevar al extremo la idea de Hitchcock de dar información para dar tensión a una escena que podría ser anodina. Así, al saber que van a violar a la protagonista en un túnel vemos con terror cómo desciende a él con una rampa larguísima. Es un plano que se sostiene sin dudarlo, muy firme en esa idea.

La última información que se nos da es que la protagonista está embarazada. Después de la paliza que recibe probablemente haya sufrido un abortado. Se trae a colación la imagen del bebé de “2001: una odisea en el espacio”, suena Beethoven y la cámara se eleva al cielo casi como el hueso. Por último se sentencia la frase con la que abría el extraño prólogo: el tiempo lo destruye todo.

Hay tres momentos en los que me veo obligado a apartar la vista de la pantalla: con la estroboscopia de los créditos iniciales, con las luces rojas de Rectum y con la violación. En esta última ocasión uno se convence a sí mismo de que la aparta por lo monótono del asunto pero lo desagradable de la imagen definitivamente colabora con esto.


domingo, 21 de julio de 2019

HABLE CON ELLA

Dir.: Pedro Almodóvar
2002
112 min.

En la película hay un continuo contraste entre lo que sentimos nosotros y lo que sienten los personajes protagonistas. No solo lo que ellos sienten sino el tono de la peli, que los suele acompañar.

Muy al principio de la película una torera entra en coma embestida por un toro. Inevitablemente una sonrisa nos cruza la cara. Sin embargo la película prefiere centrarse en que tiene conocidos a los que no les sienta bien que Rosario Flores esté en coma. De hecho toda la relación entre el protagonista y ella me resulta un poco lejana. Supongo que cuando veo el personaje de Flores veo antes a una torera que a una persona.

Cuando Benigno se revela un acosador se plantea como un tipo con ciertas manías. Por supuesto es normal que él lo cuente como si no fuera algo realmente grave, pero lo que llama enormemente la atención es que la película juzgue tan positivamente todo lo que hace con la paciente. Aquí hay un punto a alabar y es cómo narra la violación al cuerpo. Ya que la película parece negarse a mostrarlo como algo negativo al menos se muestra con una secuencia de cine mudo bastante interesante.

Ya que hablamos de cine mudo: en cierto momento un personaje alaba el cine mudo. Dice que le encanta. Si Almodóvar lo tiene en tanta estima, podría aprender de él y no llenar sus películas de diálogos. Sobre todo si los personajes no van a decir nada emocionante. Por ejemplo la escena de Benigno y Geraldine Chaplin. Comprendo que hay que presentar a su maestra de danza, pero este diálogo es lamentable. Por cierto, es un diálogo que colabora a blanquear a Benigno, por lo menos puede hacerlo para alguien a quien Javier Cámara le caiga mejor que a mí.

La película está llena de mujeres, pero los protagonistas son hombres. Todas las mujeres que aparecen con un papel relevante lo tienen en tanto que repercute en la vida de los protagonistas. Todas las mujeres de papeles más pequeños son o enfermeras que malmeten de sus compañeros o porteras cotillas. Tópicos que de ninguna manera generan mujeres interesantes.

Los dos protagonistas masculinos se dicen muy amantes de sus parejas. Hay aquí un paralelismo con el toreo. Para rendirles pleitesía necesitan tenerlas agonizando. Un discurso que se parece en extremo a aquel mantra de que el toreo es un homenaje a toro.

Por último la película termina con un tipo con claros desórdenes mentales peligroso para la sociedad que decide quitarse la vida de forma voluntaria y de una manera poco dolorosa. No entendemos muy bien por qué, la película considera esto un drama.

Hay un personaje con apenas dos o tres frases que está interpretado por un actor de doblaje. El efecto que se genera descoloca muchísimo. Estamos oyendo una voz que de costumbre procede de una boca que se mueve a otro ritmo distinto al de las palabras que pronuncia. Además la entonación con la que habla recuerda mucho a los tonos artificiales producidos al intentar emular al actor americano original.