Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Giménez Rico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Giménez Rico. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de marzo de 2023

VESTIDA DE AZUL

Dir.: Antonio Giménez Rico
1983
94 min.

Con un leguaje muchas veces limitado. Futuro difícilmente desarrollable si no es gracias a la prostitución. Muchas dudas en cada personaje del documental. Prácticamente el consenso más unánime que vemos en la película es que se llega a ser mujer. Una cosa que se menciona mucho en este aspecto a lo largo de la película es el dilema entre operarse o no. Y un miedo que muchas de ellas tienen es la pérdida del vigor sexual al quitarse los órganos masculinos.

No todos los personajes hacen bandera de este concepto en igual medida. Pero es claro que se alejan de los homosexuales buscando forjarse una imagen. Casi un clasismo en el que las pieles, las joyas y los hombres de que se rodean les convierten en el tipo de mujer que quieren llegar a ser. Como digo no es una opinión que todas apoyen en firme: alguna guarda esperanzas en triunfar en el mundo del espectáculo. Un anhelo que sí sobrevuela a todas ellas es tener una casa en propiedad. Supongo que esta es la materialización de un deseo de estabilidad.

La que tiene opiniones menos categóricas, más dudas y unas aspiraciones más humildes es René. La chica pelirroja, jovencísima, que aún no ha confesado a su familia su situación. A ella cuando se la pregunta que qué piensa hacer en el futuro dice que trabajar de peluquera. Aunque la película no busca la lágrima creo que afronta el momento más duro cuando escribe una carta a su familia (que sabe Dios si realmente selló y envió), quienes ya sospecha no aceptarán su transexualidad. Parece que es la que más problemas tiene con su condición.

Hay una de ellas que llama poderosamente la atención. Una rubia que nunca nadie habría dicho que es travesti. Tiene una voz muy femenina y un pensamiento muy analítico a la hora de ejercer la prostitución. Dice una de las frases más lapidarias de la película: Un cuerpo de mujer para la prostitución y un cerebro de hombre es una máquina para los negocios. Tiene una conversación acerca de su relación con la Iglesia. Dice las típicas frases de extrema tibieza del estilo de creo en Dios pero no en la Iglesia. Como digo ella tiene en la cabeza estar lo más cerca posible de una señora que la sociedad biempensante considera decente.

Se muestran clientes de prostitución a los que les gusta que les travistan, por supuesto torpes con el maquillaje. Hay un testimonio relatado con cierta ligereza de los golpes que un hijo homosexual recibía en el seno de una familia gitana: Prefiero tener dos hijas putas que un hijo maricón. Hay un relato cuyo protagonista intenta envolver de cierta solemnidad pero que se revela ciertamente miserable para con la mujer con la que estaba casado mientras la ocultaba su homosexualidad y sus infidelidades. Aunque es un momento realmente bochornoso para quien cuenta la historia, la escena tiene algunos elementos llamativos que nos desvían la atención. Mientras su exmujer le reprocha, con cierta elegancia, sus engaños, a su lado está el padre de su hijo actual. Él tiene una relación sorprendentemente cortés con la persona que trató duramente a la madre de su hijo. Hijo que escucha el relato con cierto asombro.

Personalmente el espectáculo cabaretero que se muestra me parece impresionante. Cómo el público asiste a aquello divertido. No como una rareza; algo que yo no me esperaba dado el año de la película. De sus actuaciones llama la atención cómo asoma un arreglado vello púbico por encima del tanga. La vida que describe es de una trabajadora precaria. Sí, vemos situaciones en las que la gente actúa con cierta estupefacción, pero ella habla de su vida con bastante satisfacción.

El desnudo se muestra sin ningún tipo de problema. Lo que no esperábamos es la explicitud a la hora de mostrar una operación de aumento de pecho. No se priva en absoluto a la hora de mostrar el cuerpo abierto, la sangre y, quizás la imagen más impactante, cómo se limpia con algo que parece papel la cavidad que están a punto de rellanar de silicona. Puede parecer una secuencia gratuita (y lo es) pero lo cierto es que esta persona se muestra tremendamente orgullosa de sus nuevos pechos y los exhibe sin pudor a padres, amigos y hermanos.


viernes, 9 de septiembre de 2022

EL DISPUTADO VOTO DEL SR. CAYO

Dir.: Antonio Giménez Rico
1986
94 min.

Es muy aburrida. Se entierra hasta el fondo en tópicos. El montaje es lento. El sonido es muy, muy deficiente. Es descarado cómo la voz de los personajes es más alta, no por ello más clara, cuanto más cerca están de la cámara y, por tanto, del micrófono. Las actuaciones son bastante correctas pero ninguna muy memorable.

Desde una perspectiva izquierdista se aborda el tema manido de qué puede hacer la clase política por la gente despolitizada. Por aquellos alejados de las ciudades y del mundanal ruido. Demasiadas veces adopta una mirada demasiado bucólica para una película que pretende tener tanto calado. Así por ejemplo, los personajes de la capital, Burgos, se sorprenden de que el anciano conozca propiedades medicinales de las flores del campo. Es cierto que quizás le permiten llegar a una edad provecta, pero cuando enferma gravemente debe ir a un hospital. Dejan de servirle las flores.

En general ese choque no tiene mucho que aportar. Sí me parece interesante el reproche que le dedican al anciano por tener que trabajar su huerto con 70 años. Cómo eso supone su único entretenimiento y para ellos es una injusticia que no pueda tener una jubilación. De igual modo él ve a sus hijos como una ayuda necesaria y ellos lo ven como un defecto de las prestaciones del Estado. Claro, esta visión procede de un momento en el que se estaba construyendo el estado del bienestar.

El diputado se siente sucio en cierto momento por obligar a un hombre que tiene una vida tranquila a complicarse con la política. Realmente eso es una visión muy idealista de la democracia. Lo único que le está pidiendo es un voto. Es decir, una acción de un único día. Es cierto que esta reflexión le lleva a dejar la política ya dedicarse a ayudar a este anciano. Aunque no se nos lo explicite lo podemos deducir del cartel con la cara del diputado que el anciano ha colgado en el interior de su casa.

Situando el presente en el año de su estreno, recuerda las elecciones del 77. Un candidato del PSOE visita un pueblo del norte de la provincia de Burgos. De camino al pueblo van pensando qué contar a los vecinos. Me parece muy positivo cómo se refleja la actitud con la que un político afronta esa empresa. Piensan temas manidos en función de qué les va a interesar. Así vetan a la única chica que los acompaña hablar de la emancipación de la mujer. Cabe destacar que ya se habla del patriarcado. No creo que haya que podamos deducir que se hablara del patriarcado en el 77, pero sí en el 86. Mientras habla de estos temas el diputado le contesta: te pones tan bonita cuando hablas de estas cosas…

No se aprovecha para construir una historia de la degeneración del PSOE. Incluso los más idealistas tenían una visión muy práctica de la campaña electoral. Sí hay un reproche al político que en el 86 presume de su habilidad para prometer cosas y después en el poder hacer las contrarias.

No se juzga las tradiciones de brujería del pueblo. Se habla de un tipo que dedujo la fecha de su muerte con una baraja de cartas. Cuando llegó esa fecha, se ahorcó. En el 86 el PSOE miraba con ternura las barajas de cartas, hoy tenemos una izquierda abrazada al horóscopo. El caso es que según va narrando la historia del ahorcado va sacando cartas. Así obtiene la fecha que le tocará al diputado. Como muere en el 86 y la baraja es española, saca una sota y un 6.