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viernes, 3 de marzo de 2023

TOTAL

Dir.: José Luis Cuerda
1983
52 min.

Película de José Luis Cuerda que marca el tono para “Amanece, que no es poco”. Está ambientada en Londres en el Siglo XXVI contemporáneo al fin del mundo con aspecto de un pueblo manchego.

¿Es graciosa? No mucho. Pero es altamente imaginativa. Ocurren situaciones muy sorprendentes pese a que “Tiempo después” puede transmitir la idea de que el humor de Cuerda se limita a lo que vimos en “Amanece, que no es poco”. Un personaje protagonista narra a cámara cómo fueron los días previos al fin del mundo. Es muy fácil que este recurso salga mal, pero está maravillosamente interpretado. Incluso se atreve a hablar de la propia película: esta última escena no la he entendido muy bien.

La película dura menos de una hora. Esto le permite tener pequeñas líneas argumentales que se cierran rápido y no se va de madre la película. Se presentan las premisas disparatadas rápido y a partir de ahí se cuenta una historia con los personajes. Por ejemplo hay una mujer que se aparece en los sitios. Una vez presentada esta condición vemos los problemas que les causa a ella y a su marido.

Varios de los actores de “Amanece, …” aparecen ya en esta película con personajes prácticamente idénticos. Es un poco decepcionante la discreta actuación de Miguel Rellán pese a tener un papel bastante importante. Por el contrario Manuel Alexandre tiene un papel muy pequeño en “Amanece, …” y en este es un personaje protagonista que clava en cada frase.

No deja muchas frases para el recuerdo pero las pocas que marcan los gags son muy ingeniosas. Por ejemplo el profesor en la escuela escuchando a sus alumnos recitar las tablas de multiplicar y pensando: Espero que se equivoquen cuando lleguen a la del 9 por que si no, no sé qué pinto aquí.


viernes, 24 de febrero de 2023

AMANECE, QUE NO ES POCO

Dir.: José Luis Cuerda
1989
106 min.

Es la segunda vez que veo esta peli. La primera vez que la vi no me gustó demasiado pero, dado que está muy arraigada en el imaginario colectivo por lo sorprendente que es y por las frases icónicas, había aprendido a guardar un buen recuerdo de ella. Al verla tenía miedo de que ya nada fuera sorprendente y que todos los chistes fueran los que todos conocemos de memoria. Aunque en algunos trozos sí ocurría esto, la película está tan sembrada de estos gags que siempre hay sorpresas.

El esquema de la gran mayoría de chistes es sencillo: un elemento muy llamativo que está fuera de su lugar. Por eso hay tanta repetición del chiste del intelectual en el campo. Por ejemplo el mítico en este pueblo hay verdadera devoción por Faulkner. Aun así lo admirable de ellos es la desvergüenza con la que aparecen.

Las interpretaciones son bastante correctas. No son en absoluto naturales y ninguna escuela de cine podría decir que son buenas. Sin embargo por ser personajes tan caricaturescos y por tener reacciones tan poco esperables son muy efectivas. Una de las mejores, aparte de Resines y su padre, es el Guardia Civil, Saza. Resulta un personaje muy autoritario. La vocalización típica de las películas españolas más antiguas dota de cierta solemnidad al personaje que hace más cómicas sus frases fuera de lugar.

Hay un detalle muy poético en la valentía de esta película y es que las cosas tan curiosas que pasan no es que sean anécdotas, son el día a día del pueblo. Explica un sistema en el que todos los personajes están metidos y nadie se asombra particularmente de nada.

Cuantas más veces se ve la película aumenta la expectativa por los chistes que conocemos. Casi los esperamos por su musicalidad. Así la frase de Alexandre diciendo a su hijo el cura me parece a mí que tenéis un cuajo… aparte de ser un gag magnífico para el diálogo acerca del ayuno, tiene una entonación que cierra la escena.

Estas son la case de cosas que a mi generación más gustan. Por lo general las generaciones mayores están más interesadas en los chistes más genuinos. Me refiero por ejemplo a cuando el médico elogia cómo un hombre se muere. —¿Y sufre? —A la fuerza. ¿no te das cuenta de que se le va la vida? Esta es la clase de chistes que menos funcionan por lo menos para mí y, sobre todo, con la repetición.

El gusto por la película se vuelve casi poético. Nos gusta oír Me cago en el Misterio, el examen de la ingle la ingle en Andalucía y el clavel, el elogio a la calabaza, —Queremos que la muchacha sea comunal. —Y turgente —¡Que turgente ya es! Esto a Luis Ciges le viene muy bien. Esa entonación artificiosa hace que se genera una situación muy rara durante sus diálogos. Todos los personajes van bastante más rápido que él. Claro, el absurdo de la película es capaz de sostener esta situación, pero no creo que sea algo buscado.

No se habla mucho de la música de la película. Me refiero a las cuerdas sintetizadas que abren y cierran. Los créditos iniciales hay que admitir que son muy feos y que lucen muy antiguos. Se entiende la inspiración en “La guerra de las galaxias”, pero aquí se mueven con muy poco dinamismo. La música sin embargo es muy emotiva. Muy acorde con el cariño que pone la película en el pueblo que nos presenta. Cuando sale el sol no entre dos riscos, como todo el mundo espera, sino por el otro lado, vuelve a sonar. Podría destrozar a Saza. La irreverencia para con la Guardia Civil podría ser feroz. En su lugar, mira la estampa con mucho cariño.


viernes, 12 de julio de 2019

ASÍ EN EL CIELO COMO EN LA TIERRA

Dir.: José Luis Cuerda
1995
90 min.

Película acerca de un Dios que ve cómo la humanidad no ha prosperado desde la bajada de Jesucristo al mundo y piensa en organizar un Apocalipsis para remediarlo. La premisa de la película puede ser blasfema pero no creo que lo sea la película. Es irreverente pero no por ello irrespetuosa. Supongo que un religioso no estará de acuerdo con esta afirmación.

Tenemos un mundo con unas reglas muy concretas. En una película fantástica al uso se dedica una cierta parte a explicar el funcionamiento de este mundo. En esta peli no hace falta porque su lógica se rige por la tradición cristiana que está presente en la sociedad actual y todo el mundo la conoce. Esto da gran protagonismo a la trama frente al mundo fantástico.

A los asuntos religiosos no se les dedica mucha atención y gracias a Dios. Apenas hay chistes blasfemos que sean novedosos y que funcionen. No hay mucha crítica a la religión que se pueda hacer en una película ligera. Por eso está muy bien planteada esta peli. Está hecha sin intención de ridiculizar y el tono siempre es jovial.

La película tiene principalmente dos temas musicales: uno de cuerdas y otro de vientos metales en tono de charanga. Cuando el segundo aparece no suele funcionar demasiado. Porque aunque la peli es una comedia, no es el disparate que es “Amanece, que no es poco” (de hecho cuando se hacen un par de referencias a “Amanece…” no funcionan muy bien). Además los vientos metales juraría que están sintetizados y no son muy bienvenidos en la película. El tema de las cuerdas es mucho más alegre y bonito. Al fin y al cabo la historia es de amor de un padre (celestial) hacia sus hijos.

El reparto está estupendo. Las actuaciones, como no pretenden ser graciosas, son en muchas ocasiones tiernas. En el caso de Luis Ciges muy tiernas. Pero Fernando Fernán Gómez está muy bien en su papel. Con la severidad de un Dios pero con el amor propio de un padre. Sorprendentemente bien está Enrique San Francisco en un papel bastante breve de arcángel San Gabriel.

Cada escena de la película parece que está narrada por el propio José Luis Cuerda, con la misma buena intención y buen humor.