viernes, 9 de mayo de 2025

LA VIDA DE BRIAN

Dir.: Terry Jones
1979
93 min.

Celebérrima comedia de los Monty Python. También considerada de las más graciosas. Por otro lado la que tiene más gags recordados. Lo cierto es que la película parece más grande con los chistes fuera de contexto que vistos dentro de la peli. Todo está hecho con mucho ingenio pero, por algún motivo, hay muchos chistes que se quedan sólo en el texto, en la idea. Hay muchos fallos en la ejecución. Tradicionalmente se ha culpado al doblaje de que los chistes no funcionen. Esta es la primera vez que veo la película con las voces originales. Es cierto que se disfruta mucho más sin las tediosas voces en español tan desagradables, pero ello no salva por completo los chistes.

Hay algunos remates de los chistes que funcionan mejor en castellano. Son pocos por supuesto. Y nadie quiere ver la traducción de Pijus Magníficus, pero la gracia de la película no aparece por arte de magia al quitar el doblaje.

Volviendo a ver la película y después de haber oído hablar tanto de las polémicas que suscitó nos damos cuenta de cuál es el objeto de la parodia. Realmente a Jesucristo no se le ridiculiza. Quien es machacado con crudeza es una sociedad angustiada y con auténticas ansias de recibir un mesías. Por supuesto todo ello queda concretado en el Frente Popular de Judea. No es una sátira religiosa (en esencia) es una sátira política. Por supuesto, además hay una crítica al relato evangélico por su enorme parcialidad hacia su personaje protagonista.

Hay un gag enormemente sorprendente y largo que no es tan recordado como probablemente merece. Estoy hablando de la nava extraterrestre que se lleva a Brian más allá de la atmósfera. Es algo que ocurre como un Deus ex Machina, algo de lo que no se vuelve a hablar.


EL HALCÓN MALTÉS

Dir.: John Huston
1941
100 min.

Es sorprendente que ocurran tan pocas cosas en esta peli. Con esto no quiero decir que carezca de trama, todo lo contrario. Sin embargo, la trama no pasa: nos la cuentan. Los personajes están continuamente contando versiones de su pasado y de sus intenciones diferentes. Cada vez que alguien empieza a decir algo así como Deje que le explique… sé que me esperan 3 minutos de diálogo que no me conviene escuchar muy atentamente porque 10 minutos después va a venir otro personaje (o el mismo) a decir que todo eso es mentira.

El principio de la peli es un contexto histórico (muy breve) absolutamente innecesario porque toda la información que nos aportan esas letras en la pantalla se repetirá en un diálogo bastante bien interpretado por Sydney Greenstreet. Este diálogo tiene la maestría de dado que el gordo es quien domina la situación está grabado desde abajo en un encuadre ocupado principalmente por su enorme barriga dando imagen de poder. Su interlocutor es Bogart, lo suyo habría sido grabarle como alguien pequeño por estar en desventaja. Pero claro, es Bogart, y simplemente se permite poner la cámara a la misma altura que él.

Las primeras imágenes que vemos en la peli son de San Francisco: puentes y edificios. Esto nos transporta a un ambiente urbano y creemos que seremos testigos de tiroteos en callejones oscuros, personajes sórdidos de la ciudad… Pero nada de esto ocurre. Solo despachos y gente hablando mucho y actuando poco.

Bogart es grande cuando tiene el control de la situación. Pero el guionista no tenía el control sobre su guión así que no es posible que Bogart domine ninguna escena salvo la final. Hay un romance que no sale de ningún sitio pero que dado que estamos en el Hollywood clásico nos daba la sensación de que estaba tardando en llegar. Pero llega en un momento donde ha habido tantos giros argumentales que ya todo nos da igual.

Me da un poco de pena que Peter Lorre haga de malo. Sólo con aparecer en pantalla ya se sabe que debe ser un perdedor. Aquí sin embargo es un malo inmediatamente inferior al malo malísimo. No puede ser que durante gran parte de la peli dependa de él el destino de los otros personajes.


viernes, 2 de mayo de 2025

EL PRÍNCIPE DE EGIPTO

Dir.: Simon Wells
1998
99 min.

Salvo la canción de los brujos “Con los grandes juegas ya”, no había visto nada de esta peli desde que la veía de niño en VHS. La decepción está presente. Lo que más te saca de la peli es la animación. En concreto la animación que se completa con ordenador. Resulta muy poco verosímil logrando unos movimientos muy artificiales.

Mis elogios a las narices de los judíos. Con un rasgo bastante discreto logra identificar a toda una raza que en sí misma es un personaje.

En general, no se puede decir que la peli tenga nada malo. Y hay cosas que son divertidas pero hay muy pocas cosas que llamen la atención. Señalar el momento de la animación de los jeroglíficos que representan una analepsis. Eso es interesante, salvo cuando le aplican la animación tridimensional.

Pero la trama se desarrolla con un guion, no solo predecible, sino muy metódico. Por ejemplo cuando Moisés vuelve a ver a su pueblo. Empieza con un simpático episodio de él cayendo a un pozo y unos niños rescatándole y cosas que no tienen ninguna emoción.

Tampoco es fácil simpatizar con los esclavos ya que la animación los convierte en casi zombis más que en gente sufriendo.

Por decir algo positivo que de niño me gustaba mucho y ahora al recordarlo también: el momento en el que cruzan el Mar Rojo se levantan dos paredes inmensas de agua y hay un rayo en el cielo lo que desvela la silueta de una ballena gigante. Gran momento.