Mostrando entradas con la etiqueta 1998. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1998. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de mayo de 2025

EL PRÍNCIPE DE EGIPTO

Dir.: Simon Wells
1998
99 min.

Salvo la canción de los brujos “Con los grandes juegas ya”, no había visto nada de esta película desde que la veía de niño en VHS. La decepción está presente. Lo que más te saca de la película es la animación. En concreto la animación que se completa con ordenador. Resulta muy poco verosímil logrando unos movimientos muy artificiales.

Mis elogios a las narices de los judíos. Con un rasgo bastante discreto logra identificar a toda una raza que en sí misma es un personaje.

En general, no se puede decir que la película tenga nada malo. Y hay cosas que son divertidas pero hay muy pocas cosas que llamen la atención. Señalar el momento de la animación de los jeroglíficos que representan una analepsis. Eso es interesante, salvo cuando le aplican la animación tridimensional.

Pero la trama se desarrolla con un guion, no solo predecible, sino muy metódico. Por ejemplo cuando Moisés vuelve a ver a su pueblo. Empieza con un simpático episodio de él cayendo a un pozo y unos niños rescatándole y cosas que no tienen ninguna emoción.

Tampoco es fácil simpatizar con los esclavos ya que la animación los convierte en casi zombis más que en gente sufriendo.

Por decir algo positivo que de niño me gustaba mucho y ahora al recordarlo también: el momento en el que cruzan el Mar Rojo se levantan dos paredes inmensas de agua y hay un rayo en el cielo lo que desvela la silueta de una ballena gigante. Gran momento.


viernes, 7 de enero de 2022

EL MILAGRO DE P. TINTO

Dir.: Javier Fesser
1998
104 min.

Creo que lo que peor ha envejecido de la película es la manía a la educación católica española impartida por curas. La juventud y jovialidad que desprende la película no casa mucho con la edad actual de la generación que ha sido educada por esa escolástica trinitaria. La parodia que se hace de los curas sólo es efectiva si se ha fraguado un odio hacia la Iglesia después de años en una de sus instituciones.

Otro personaje, quizás el peor, que no funciona mucho es el obrero. Es gracioso que un miembro de la familia sea un hombre que se dedica a excavar. Pero se explota hasta que deja de serlo. Es un gag que nos vemos venir desde el primer momento que le escuchamos decir que quizás sea necesario sanear. En general a este hombre se le alargan todos los gags demasiado. El de la ufología, el chovinismo (que por otro lado no ha existido nunca expresado de esta manera), su brutalidad… Además este personaje es el culpable de que se traiga a colación la nunca agradable de recordar “E.T. el extraterrestre” en una larguísima parodia.

La gran virtud de la película es dejar los cabos atados. Todas las líneas que se abren, que son muchas, tienen un final. Por poner un ejemplo: el cartero interpretado por Eduardo Gómez. Es un tipo que siempre que aparece es para protagonizar un gag. Es particularmente señalable la mujer ciega practicando tiro con arco y tomando como referencia un timbre encima de la diana. Pero incluso cuando la película está resolviendo su propia trama, vuelve a aparecer con su último gag.

A Luis Ciges se le mete en un papel que casi nos convence de que es un actor ortodoxo. Es cierto que tiene sus titubeos, su mirada perdida, ilusionada y maravillosa. Quizás sea por el propio ritmo de la película, pero él parece más vivo que nunca. En particular más vivo que en “Amanece, que no es poco”, película en la que él era más joven. Está muy gracioso y tierno siempre. Creo que su momento estelar es cuando espera a Poncho vestido de guardagujas. A este personaje le viene de fábula la pareja que le da la película. En todas sus edades. El envejecimiento de ambos está muy bien hecho y en particular funciona muy bien el de Luis Ciges cuyo rostro joven conocemos.

La trama de la mujer amante de las ranas está llena de ternura. Ese tarro con dos ranas haciendo de centro de mesa de todas sus comidas. Cuando Poncho se come una de ellas el cabreo que coge con todo el mundo en la casa nos deja frases brutales: para ti es fácil decirlo, no se ha comido la mitad de tus libros. El desencadenante de que ella se entere de que le falta una rana es que uno de los dos marcianos se hace cura y su nuevo sistema moral le obliga a hacer tan amarga revelación. De nuevo una muestra de lo fuertemente entretejidas que están las tramas.

A pesar de lo explosivos que son los tres hijos, sus actuaciones están muy bien. Incluso el marciano-no-cura, que es el personaje más macarra, en ocasiones tiene un guión demasiado pasado de vueltas, pero su actuación es muy buena. Quizás tiene un personaje que cabría más en la ultraviolenta película que vendría después “La gran aventura de Mortadelo y Filemón”. La historia dramática de Poncho está tratada con mucha ironía. Porque lo cierto es que es una historia totalmente desdichada. Como su objetivo es volver al pasado, como no hay nada real que se pueda hacer para solventar su situación, queda como una cruzada imposible, absurda y por ello cómica. Pero la escena en la que grita al cielo clamando po’qué, tratada de otra forma, podría resultar dramática.

Toda la batería de chistes que genera el sistema de adopción de niños africanos funciona perfectamente. Son brutos, son inesperados, son gratuitos… Son tremendamente efectivos todos y la película se da muy poca importancia por ello. Los deja pasar como si nada. Esta trama de chistes raciales termina cuando P. Tinto explica a su hijo mientras ven el atardecer: Hijo, hay algo que debes saber: eres negro. Pero no debes preocuparte. Muchos de los grandes hombres son negros, como los zares rusos.


viernes, 24 de abril de 2020

CORRE, LOLA, CORRE

Dir.: Tom Tykwer
1998
75 min.

Una película sobre contar una misma historia de varias formas. ¿Cómo cambia el futuro con unas pocas decisiones? La película de 1998 tiene una estética muy estridente, como era habitual en la época. Es destacable que la forma en muchas ocasiones incomprensible. La música de “hay que darse prisa” parece prácticamente de Chimo Bayo. Eso no te da sensación de urgencia, sí de movimiento. Yo opino que es producto de un director con intención de crear escuela. Lamentablemente con un resultado un poco regular.

No entiendo qué sentido tienen los relatos de vida momentáneos. Eso sí, contados con fotografías. Planos muy cortos como era frecuente a finales de los 90 o principios de siglo.

Hay una secuencia en concreto que está grabada con planos sin estabilizar y con una imagen muy poco tratada. No estoy muy seguro de cuál es su intención. La escena de animación desentona con la estética general de la película. Personalmente creo que el director se quedó sin recursos formales y decidió hacer algo que se hace poco en el cine y así destacar esa secuencia sobre las demás.

La idea de repetir una historia con variaciones no es única. La película “Efecto mariposa” ya lo ha hecho. Es cierto que lo hizo después. La gran ventaja de ésta respecto a “Efecto mariposa” es que no necesita justificaciones absurdas de su trama.

Aun así, tiene como beneficio su duración. No lo digo en broma. La película se sabe apreciar a sí misma correctamente. No necesita extenderse más para contar más historias. No es explicativa y tiene un desenlace muy satisfactorio después de varias frustraciones. Me parece muy acertada la actitud de Lola mientras corre. El actor que hace del novio me parece un papel muy frío para la importancia que tiene en la película.


domingo, 30 de junio de 2019

MIEDO Y ASCO EN LAS VEGAS

Dir.: Terry Gilliam
1998
118 min.

La recepción general de la peli se limita a la faceta de la diversión con las drogas pero creo que es mucho más completa. Para empezar, lo cómico no creo que sea su aspecto principal. Sí, evidentemente te ríes. Pero creo que es mucho más importante el sufrimiento que les causa. La película empieza con las alucinaciones de Johnny Depp. No se lo está pasando muy bien. Ahí llega el papel del espectador quien asimila la situación de los personajes de forma cómica o dramática.

Cuando Johnny Depp se comporta como Johnny Depp y hace gestos de Johnny Depp para aportar comicidad a su personaje es cuando resulta mucho menos interesante. El personaje no necesita ser gracioso. Su aspecto ya hace todo lo necesario.

Creo que es muy interesante cómo actúa buscando la normalidad. No todo es fiesta. Cuando está drogado también necesita comportarse como una persona normal. Lo cual es un reto absoluto. Resulta cómico. Pero no creo que sea el objetivo de esas secuencias.

Los efectos de la droga están maravillosamente conseguidos con cámaras nunca paralelas al suelo, fotografía con colores distorsionados y ruidos continuos y estridentes.

Ocurren escenas muy divertidas como la carrera de coches y motos. De nuevo, no producida por las drogas. Una estética rollo “Mad Max” polvorienta y muy tóxica. La cara cubierta de Johnny Depp para poder respirar en esa atmósfera mortal es una imagen inolvidable.

La crítica al sueño americano no me llama tanto la atención aunque es parte fundamental de la peli. Las banderas americanas por todas partes. América: tierra de libertades excepto si nos tocas la moral tradicionalista. También es llamativo el cartel Posesión: 20 años. Venta: cadena perpetua. Si estás haciendo dinero a nuestras espaldas, es cuando nos cabrea.

Una película muy interesante y que con suerte puede resultar divertida.