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viernes, 12 de noviembre de 2021

LA LISTA DE SCHINDLER

Dir.: Steven Spielberg
1993
195 min.

Es magnífica todo el rato. Quizás por eso en un primer visionado no se ven todas las costuras. Que, realmente, son muchas a nivel argumental. La primera vez que la vemos hay que dilucidar cuán bueno es Schindler. Nadie que conozca el cine de Hollywood puede esperar que haya un protagonista nazi que no sea totalmente malo. El cine estadounidense no lo puede permitir. Sin embargo al volverla a ver nos escandalizan muchos de los descuidos de Schindler así como la relación entre Schindler y Stern, su contable.

Para empezar el primer momento donde plantea el acuerdo entre ambos. No ofrece absolutamente nada a nadie. Es un trato donde él gana dinero y nadie más obtiene nada. Claro, para la película habría sido demasiado obvio decir desde el primer momento a Stern que la fábrica es para mantener a los judíos. Pero la escena en su conjunto no es normal que conduzca al éxito de la empresa.

Con respecto a la maldad nazi, creo que roza el absurdo. El retrato que hacen en particular de Goeth es terrible. Está tremendamente convencido de la no humanidad de los judíos. Pero este juego entre de magnificencia y Dios benévolo en el que Schindler le convence que caiga es insostenible a todas luces.

En general Schindler se cuida demasiado poco. Lo del manco es el primer momento donde lo vemos, pero ocurrirá muchas veces más. Por supuesto el esfuerzo ingente que hace para llevarse la fábrica. Una vez que lo ha hecho debe cambiar su modelo de producción, dejar de producir instrumentos de cocina y pasar a producir armas, cómo da órdenes a los nazis que cuidan su campo de trabajo… Si los nazis son tan malos como el retrato de Goeth, no son escenas muy verosímiles.

La película todo esto nos lo resuelve subiendo el volumen de la música. En particular en la última escena. Cuando la guerra ha acabado y se reúnen todos los judíos para agradecerle todo lo que ha hecho. Así tenemos el famoso lamento de Schindler que lamenta no haber salvado a 4 o 5 personas más. Después de haber acabado arruinado, no nos creemos mucho que este sea un pensamiento suyo real.

La actuación de Stern es maravillosa. Aunque hacia ese personaje la película suele mostrar cierto resquemor. El mismo que él muestra hacia Schindler. No me creo que después de trabajar tanto tiempo juntos aún Stern no haya notado su activismo antinazi. Pareciera que sólo cuándo se escribe la famosa lista, Stern descubriera las intenciones de su jefe. Hay algunos momentos difíciles de precisar en los que reconocemos en Stern al actor. Yo diría que su interpretación está siendo igual de correcta, pero de repente le vemos algo impostado.

Sorprende mucho que la confusión de los trenes sea un suceso real. En la película los trenes salen casi a la vez, ¡es imposible que uno no vaya detrás del otro! La sensación que da cuando vemos esto, es que se han buscado una excusa vaga para poder enseñar Auschwitz y en particular dar la sensación de que vamos a ver una escena de crematorio.


viernes, 8 de octubre de 2021

LA ÚLTIMA ETAPA

Dir.: Wanda Jakubowska
1948
106 min.

La trama se desarrolla casi exclusivamente en el hospital femenino de Auschwitz. Esto nos permite ver el trato directo entre nazis y prisioneras. La película se aleja por tanto del militarismo al que nos tiene acostumbrados el cine americano cuando trata este tema. De igual modo vemos que estos nazis no son las máquinas de matar que son los soldados del cine americano. Más bien son seres bastante pasionales y algo rastreros. Así los vemos cómo en el espolio a los judíos los funcionarios se llevan una parte de forma corrupta y completamente asumida.

Sí se refleja esta frialdad en los altos cargos, pero ninguno de ellos pisa nunca el campo. Quizás el momento más frío es cuando un ingeniero habla acerca de cómo mejorar los hornos crematorios para aumentar su productividad. En esta misma escena se debate la conveniencia de poner a trabajar a los prisioneros, ya que matarlos directamente es una gran pérdida de mano de obra.

La esperanza de las prisioneras se vuelca totalmente en el frente ruso. De los americanos nunca se habla como salvadores. Es cierto que a ellas les queda mucho más cerca el frente ruso que la costa francesa, pero igualmente es un enfoque que no parece muy frecuente en las películas americanas.

Se ve reflejada también la crueldad entre prisioneras. Aunque es un asunto que está edulcorado para hacer más heroicas a las protagonistas. Los personajes más crueles de la película son las prisioneras que tienen un cargo sobre el resto. Los alemanes designan a prisioneros como último eslabón en la cadena de mando. Son quienes más contacto tienen con ellas y por tanto quienes más oportunidad tienen de propasarse. El otro personaje que es altamente despreciable es una prisionera que viene de un alto estatus social y que asegura no ser judía. Es un ser incompetente, imbécil, a quien se la engatusa leyéndole las cartas utilizando para ello una baraja de póker.

La interpretación que más llama la atención es la del militar con traje oscuro y hablar tranquilísimo. Sus pantalones anchísimos y su vestir en general le dotan de gran elegancia que acompaña con su calma. Quizás este personaje justamente se parezca más a los nazis a los que nos acostumbra el cine americano. Además de él los soldados que simplemente vigilan el campo son los otros seres tremendamente deshumanizados. Más que soldados parecen elementos del paisaje.

La vez que la cámara más se esfuerza por realzar a un personaje es el suicidio de la mujer que trata de escapar. Mientras los nazis están a punto de ahorcarla, ella se corta las venas. En ese momento empieza un discurso para motivar a los prisioneros mientras el ejército rojo cruza el cielo disparando a los nazis. Ahí la cámara graba en contrapicado muy al estilo del cine soviético.


viernes, 10 de julio de 2020

LA TUMBA DE LAS LUCIÉRNAGAS

Dir.: Isao Takahata
1988
93 min.

Cuando se piensa en este estudio de animación japonés solemos pensar en seres e historias muy fantásticas y todo casi onírico. En este caso es una historia realista y sobre todo dramática.

La actuación de la niña es espectacular. La voz es de una niña real y tiene un gran efecto. Por la tristeza de la historia podría caer fácilmente en un personaje que no deja de llorar y que se convierta en algo repelente. Sin embargo se comporta con bastante respeto a su situación. Es consciente de que su hermano trabaja duro para mantenerlos y casi nunca le reprocha nada. Me gusta mucho la actitud de espera de la niña sentada de cuclillas.

La película me la habían vendido como una película tristísima. Sí que es dramática pero no te deja muy hundido. Los últimos planos ya con la niña muerta sí son los más emotivos. Especialmente cuando se la ve sola jugando a ‘Piedra, papel o tijera’ ella sola con su propio reflejo.

El otro gran momento de drama es la muerte de la madre. Digamos que ese episodio termina con la conversación entre los dos hermanos cuando la niña pequeña le pregunta si está muerta. La reacción de su hermano llorando es muy intensa.

Lo que es clarísimo es el auténtico terror que le tenían a los americanos. Por la frecuencia de los bombardeos no es para menos.

Las luciérnagas como algo muy bonito y su muerte y tal… No me acaba de funcionar.