viernes, 12 de marzo de 2021

EL COCHECITO

Dir.: Marco Ferreri
1960
85 min.

La película se debate entre la crudeza del argumento y la ternura de Pepe Isbert, que en los títulos de crédito aparece como José Isbert. Con música entre melancólica y festiva se le ve pasear por Madrid con paso lentísimo. Al llegar a su destino y le reprochan que ha llegado tarde dice: He venido tan rápido como he podido.

Vemos a Anselmo, un hombre de clase más bien acomodada pero sin ser rico. Hay un precioso plano secuencia en el que le vemos andar por su casa, aburrido. Se pasea por la cocina, opinando acerca de la comida que está haciendo. Entra al despacho de su hijo, un procurador a pedirle a su bisyerno, José Luis López Vázquez, el Marca mientras una mujer cuenta un problema legal. Pasa por una ventana que da a un patio interior en cuyo alféizar hay una gallina. Regaña a la vecina dueña de la gallina que la recoge con una cuerda.

Esta forma de filmar en plano secuencia y moviéndose con habilidad por los estrechos pasillos de la casa recuerda al cine de la Nouvelle Vague. Es realmente muy bonita esta coreografía. Y esta forma de llenar el plano con personas. Hay un momento en el que el Anselmo persigue al tipo de la ortopedia hasta el fondo de la casa. Es larguísimo y es preciosos cómo cada vez es todo más pobre: lo que se ve al público es un establecimiento limpio y cuidado. Pero a los pocos metros se convierte en un establo. Todo esto se desarrolla mientras escuchamos al anciano rebajar sus pretensiones. Como un niño que pide que le dejen más rato jugar con su juguete, negociando una semana, 5 días, 3 días…

Sus amigos están todos impedidos y tienen sillas de ruedas con motor a combustión. Él, como puede permitirse andar, no tiene cochecito. Toda la película son sus enormes esfuerzos por conseguir que su familia le permita tener el cochecito. El diminutivo no es casual. En la película se insiste mucho que el señor mayor se comporta como un niño. Y el cochecito es un capricho. Los primeros niños que vemos en la película molestan a dos ancianos. Y todo lo que hará el protagonista hasta conseguir su cochecito es molestar.

Hay una escena muy tachable moralmente pero muy saciante a nivel de clase social. El hijo de una familia noble con múltiples discapacidades se sienta en la mesa del servicio con su chófer y Anselmo. El segundo invitado por el primero porque donde comen 300 comen 301. Ese hombre no recibe ningún respeto por nadie y Anselmo es colmado con todos los platos, mariscos y puros. El discapacitado sin embargo no puede comer nada por un problema digestivo. Cuando terminan de comer decide llevarse una langosta para disfrutarla en su paseo ya que no puede comerla.

La película es tremendamente ruidosa. Las conversaciones se cruzan y muchas de ellas a penas se entienden. Se escucha todo el rato a Anselmo protestar. Rogándole a cualquier persona que le pueda conseguir su capricho. La gente teniendo preocupaciones y él mirando por su bien. Pero todo cuando hace nos resulta muy emotivo. Casi vemos como un personaje negativo a su hijo, la persona más afanada en hacerle entrar en razón, cuando realmente es el personaje más sensato de la película.

Es bonito ver el Madrid de esta película. Con vacas en los portales, hay un tipo que tiene un taburete atado a la cintura para poder ordeñar. Discapacitados pintando por una limosna frente al museo del Prado. Un campeonato mundial de motos para discapacitados en el Retiro. Gente yendo al campo y teniendo a apenas unos cientos de metros unas casas en construcción.

El plano final es precioso. Después de haber vendido las joyas de su difunta esposa, haber intentado fingir una necrosis en las piernas frente a su familia (precioso momento en el que se hace el cojo mientras dice ¡ay que me caigo! Grita que en esa casa no tiene ninguna dignidad. Que a ver si tiene suerte y se muere en la cama.) y, en última instancia, haber envenenado a toda la casa huye de Madrid. Le para una pareja de guardias civiles y le hace girar para volver a Madrid. Esto está grabado con mucha elegancia porque el mismo giro que hace él lo hace la cámara. Su última preocupación en saber si en la cárcel podrá tener su cochecito.


domingo, 7 de marzo de 2021

LA BODA DE ROSA

Dir.: Icíar Bollaín
2020
100 min.

¿Cómo de desubicado hay que estar para reivindicar en 2021 “perseguir tus sueños”? ¿Qué clase de persona tiene hoy sueños? Y más aún. De la gente que los tenga ¿quién cree que abrir un negocio es una idea liberadora? ¿Por qué la protagonista considera que va a ver su vida mucho más libre, relajada…? La película rezuma un optimismo irresponsable por todas partes.

Primero la protagonista dice que sí sistemáticamente a todo lo que le piden u ordenan. Sufre de explotación laboral y en vez de mostrarlo como algo grave se nos muestra la dimisión como la solución del problema. Todo esto lo va a solucionar casándose consigo misma. Esta trama tiene un detalle importantísimo que la película trata de que olvidemos no sacándolo a colación más que una vez: Rosa necesita la boda para que su padre le ayude a iniciar el negocio que quiere abrir en Benicasim.

La majadería de casarse consigo misma no sería tan grave si la protagonista no lo defendiera como algo natural; si no se frustrara cada vez que alguien señala lo raro del asunto. Pero no sólo ella, la película también lo muestra como acto de liberación. Lo curioso de todo es cómo se reparten los derechos a la rebelión. Rosa ha trabajado para toda su familia. El resto de los hermanos y su hija han trabajado para tener vidas fracasadas. Ella tiene derecho a rebelarse contra su trabajo y su familia. Bueno, no parece tener derecho a desentenderse de su hija viajera.

El descaro de la película toca su cénit cuando su hermana le dice a Rosa He sido una egoísta. ¡Y se lo dice a alguien que se va a casar consigo misma! ¡A alguien que va a abandonar a su padre por haberlo cuidado durante dos años! Considera que el resto de la vida de su padre, probablemente los años que más cuidados necesite, los pueden hacer solos sus otros dos hermanos. De los cuales una es alcohólica. Drama que la película trata con una ligereza casi criminal.

Otro drama social que la película olvida por completo es la soledad del padre. Los hermanos lo tratan como si fuera un perro que hay que cuidar. Por lo que vemos es un hombre bastante válido. Si está yendo de casa en casa, es porque necesitará algún tipo de ayuda psicológica o trato con su familia. Pero para la película eso no es importante, lo importante es que Rosa ha conseguido quitarse esa carga de encima. Por lo que vemos nunca ha puesto firmes a sus hermanos. En general nunca ha hecho nada para gestionar sus responsabilidades. La única forma que ha encontrado para que no la consuman es dejarlas de lado.

El drama con la hija es absolutamente desquiciado. O la hija es la persona con la piel más fina del mundo o hay un conflicto muy grande que no se nos ha contado. La hija le espeta a su madre que nada de lo que hace le parece bien. Tenemos que creernos nosotros que la madre juzga todas las acciones de su hija. ¿Lo hemos visto en algún momento? No. Y por tanto lo único que percibimos es a una chica joven con un proyecto aventurero fracasado y que culpa a su madre de que no le gusten sus planes.

Hay una reivindicación naíf donde las haya. La hija considera que todos los males de la familia se producen por falta de comunicación. ¡Hay asuntos mucho más graves abiertos! Para empezar la que ha reclamado antes que nadie el taller se asume que se lo va a quedar. En el punto donde se queda la trama sólo podemos esperar una discusión fuerte entre dos mujeres en paro y un hombre que tiene que pagar un divorcio. ¿Acaso va a ser la comunicación y no los abogados los que resuelvan la trifulca? Es cierto que Armando es un tipo que decide sin que nadie se lo haya pedido organizar todo. Pero alguien que tiene este impulso ¿no necesitará saber que está todo ya organizado? ¿Acaso Rosa no conoce a su hermano?

La escena final es agotadora. No podemos con el vaivén de decisiones de Rosa. Reivindicando la boda como necesaria para sí misma, después dejándola de lado. Y en el momento que más personas están involucradas decide que no lo va a hacer. Esto no cuadra para nada con el personaje. Es una persona llena de responsabilidades, asume encargos de todo el mundo a su alrededor. ¿No es capaz de hacer una parafernalia de 15 minutos para que su familia de Pamplona se quede tranquila? No tiene ningún sentido. Es una muestra de su recién descubierto egoísmo.

El formato del cuadro es un panorámico bastante acentuado. ¡Para un entorno urbano! Notamos perfectamente que hemos llegado a la escena de la playa porque es el único momento donde el cuadro funciona. El resto del tiempo nos faltan trozos de los rostros de los personajes en plano.


viernes, 5 de marzo de 2021

DESEANDO AMAR

Dir.: Wong Kar-Wai
2000
95 min.

La historia es una maravilla, el cariño a sus personajes es magnífico y derrocha conocimiento del lenguaje. Casi lo considero un precedente que es imposible ignorar para hacer cine después, pero por lo menos occidente ha conseguido seguir rodando como si no existiera.

La información se dosifica con maestría. Se deja a todos los elementos hablar. Todo es narrativo. Las coincidencias ocurren para que la trama avance, nunca para generar conflictos que nos hagan salir de la historia. Dos matrimonios se mudan a la vez a dos habitaciones que alquilan. El señor Chow se enamora desde el primer momento de la señora Chan. La maravilla es cómo se nos plantea esto. Se hace disimuladamente. Unas pocas miradas y ya está narrado. Pareciera que, dado que esta es la trama, no se puede hacer muy espectacular desde el primer momento para tener más adelante cosas que contar. Pero después descubrimos que la trama tiene mucho más que esto.

Se nos explica con una habilidad asombrosa que la señora Chow tiene al señor Chan como amante. Pero descubrimos esta información y justo en ese momento está presente la señora Chan, que no lo descubre. De esta forma nos llega a la vez la información y la lástima por la mujer que está siendo engañada. La señora Chan llama a la puerta de su vecino para hablar porque se aburre. Al ver que él no está en casa se marcha a la suya y escuchamos que de dentro de la casa del señor Chow suena —¿Quién era? —Tu mujer. A ninguno de estos dos personajes se los llega a ver.

Los planos breves en negro para terminar las escenas dan un ritmo muy concreto a la película. Uno tarda un poco en acostumbrarse a ellos. La película en general es lenta, pero tiene los planos rápidos propios de su década. Las escenas aparecen como capítulos en general sin transiciones. Se dan las unidades de información justas. De hecho la recurrencia de elementos es lo que debemos usar para seguir la cronología.

Una de las escenas magnas de la película es una cena en un restaurante; luz fría, paredes verdes. Los protagonistas tienen una conversación donde se hace explícita la infidelidad. Esta da un giro a la película. A partir de aquí su relación se vuelve algo muy concreto: deben ayudarse mutuamente a superar las infidelidades. La escena aunque sólo sea por el ritmo de la cámara es muy especial. Se vuelve inquieta, nerviosa. Hay más paneos de los que habíamos visto hasta ese momento. Con esta información, sus acciones están muy vigiladas por el buen comportamiento. Su relación de amistad casi infiel debe mantenerse en superioridad ética estricta con respecto a la otra. No podemos ser como ellos.

La música juega un papel brillante. Ese tres por cuatro en pizzicato que nos avisa de que van a ocurrir cosas, aunque sólo sea jugar con la tentación. Se hace así que un termo para guardar tallarines sea símbolo de la infidelidad. La primera vez que se resalta este elemento es bajando las escaleras al bar, a cámara lenta. La cámara lenta también es reseñable porque pierde ligerísimamente la continuidad del movimiento. Esto genera una sensación de difícil descripción. En particular es llamativo el efecto que produce en ella ya que ese cuerpo tan alargado y finísimo adquiere una cinemática curiosa.

Pero además tenemos los boleros: “Aquellos ojos verdes”, “Quizás, quizás, quizás” y “Te Quiero Dijiste”. Dan una calidez a la escena como sólo la música hispanoamericana sabe. Así se produce el maravilloso dueto del hotel que él paga para poder regocijarse en su tentación y los boleros. Las paredes, suelo y cortinas de un rojo absurdamente intenso. Un pasillo que recorrer hasta llegar a la habitación. Las dudas de si quedarse o no. Antes de esta pareja se asiente ahí, la otra pareja infiel ha estado en una de esas habitaciones.

Es una maravilla el episodio en el que comiendo fideos ella debe quedarse toda la noche y el día siguiente entero porque afuera en el salón están jugando al mahjong y no pueden descubrir la infidelidad que no es tal.

El epílogo puede parecer lento pero es una aceptación de un noviazgo que no pudo ser. En ese sentido recuerda a historias de amor fracasadas como “Retrato de una mujer en llamas” y “Call me by your name”. A diferencia de estas dos, “Deseando amar” no hace más drama que sus protagonistas. Él entra en cólera al haber perdido las zapatillas que guardaba de ella; como todo, la película lo muestra como anécdota. Es una maravilla de nuevo la repetición de elementos. Ambos, con vidas más avanzadas vuelven a aquel edificio a mirar por la ventana donde solía vivir el otro.


viernes, 26 de febrero de 2021

PEPPERMINT FRAPPÉ

Dir.: Carlos Saura
1967
92 min.

Lo increíble de esta película es su década y su nacionalidad. Hay elementos que no nos esperamos en el cine español y hay una sexualidad, rabiosa, que no nos esperamos en la España franquista.

Julián, interpretado por José Luis López Vázquez, vive una sexualidad reprimida. Sus únicos objetos de deseo son las mujeres de revistas, que colecciona. Para él las mujeres deben seguir ese prototipo. Así cuando su enfermera le dice: pero sus piernas parecen perchas él contesta como debe ser. Cuando encuentra una mujer casquivana la admira y la desea como un enfermo. No es capaz de pensar en otra cosa. Se esfuerza entonces en convertir a su enfermera en la mujer que él desea.

Aquí se complica aún más el juego. Julián está convencido de que la mujer a la que desea ya la había visto hacía años en una tamborrada de Calanda. Esto es rotundamente falso. Él sólo es capaz de enamorarse de esa idealización de la mujer. Se ha enamorado de esa imagen y cada mujer que la encarne será su objeto de deseo. El tambor que truena con su agitación es el símbolo de su excitación.

La película está rozando la sexualidad continuamente. Julián enseña a su enfermera una máquina para hacer ejercicio que simula unos remos. Esta máquina está delante de un espejo. Su enfermera comienza a hacer el ejercicio. La cámara entonces empieza a evitar el espejo, haciendo que el espectador pueda imaginar lo que ese espejo reflejará debajo de su falda.

Por otro lado en la contienda que la película nos hace creer que existe entre Julián y Pablo para seducir a Elena hay un juego de meter un palo en un agujero de un muñeco. Pablo falla y Julián atina. La película nos convence de forma muy tramposa de que Julián va a terminar con Elena. De hecho la película ha cimentado esta idea haciendo que Elena y Pablo estén casados pero no por la Iglesia. De manera que sería un argumento que la censura habría permitido. De igual forma hay un momento de la noche en el que Julián no puede dormir y Pablo y Elena acaban de irse a la cama. A Julián le viene a la memoria el recuerdo de una niña con un saltador. Así el muelle de éste hace las veces del somier de la cama con los dos novios.

El personaje de Elena, por Chaplin, es una maravilla. Es una mujer cuyos únicos intereses son corretear, beber, bailar y los hombres. La música que suena mientras ella baila es una auténtica rareza en el cine Español. Es una maravilla su imagen con las gafas de lupa para poder maquillarse adecuadamente. Desde muy al principio de la película se la clasifica como demonio en la cruz de piedra de Cuenca. La forma en la que aparece con el tambor en el Puente de San Pablo, con la hoz a oscuras, a contraluz con los faros de un coche… Verla bailar de forma explosiva mientras Julián se mueve como un muñeco de gigantes y cabezudos. El liguero asomando por debajo de una sotana negra y corta…

Sonoramente es una delicia. Tiene multitud de recursos. El órgano psicodélico que suena mientras Julián revela las fotos en su estudio. La escena del estudio tiene un poco de todo. Luces rojas, negativos… esa idolatría a Elena. En esta línea tenemos también el diálogo entre Julián y Elena delante de un Zóbel, siluetados, en una sala negra. La habitación que él tiene en el antiguo balneario sigue una estética muy propia de su década. Asombra ver una escalera con una alfombra roja expresamente para asomarse por una ventana.

Julián es una maravilla de personaje. Un ser absolutamente enfermo, obsesivo, que no tiene una palabra para una mujer que no sea acerca de su físico. Que abiertamente quiere convertir a una mujer en lo que él espera conseguir. ¿Para quién te arreglas? Para la gente o para mí. Esos ojos que le pone a Elena, como si fuera un inocente, casi como los de Groucho.

En cuanto a Cuenca sorprende verla así. La ciudad baja con tejados hundidos. La subida al Parador sin asfaltar, con un trozo de muralla que hoy no se mantiene… Lo cierto es que tal dosis de modernidad no lo soporta la ciudad de ninguna manera, pero precisamente eso es lo que hace las imágenes de la hoz del Júcar tan poderosas. Aunque sea una ciudad tan poco moderna, sus edificios altos la hacen parecer imponente.


viernes, 19 de febrero de 2021

EL CABALLO DE TURÍN

Dir.: Béla Tarr
2011
146 min.

Es una película que lleva al límite de la paciencia al espectador. Me ha aburrido. Pero no tanto como sus dos horas y media podrían haberlo hecho. De hecho, la primera mitad de la película provoca más bien impaciencia por que ocurra algo. Según se acerca el final, observas abnegado que no va a ocurrir nada.

No me parece de recibo que la máxima tensión que aparezca en la película sea ver si una mujer se come una patata o no. Los momentos de la comida son muy desasosegantes, el hombre se abrasa intentando comer su patata lo más rápido posible y ella la come lentamente y nunca la termina. ¡Su única comida diaria es una patata y ni siquiera entera!

El primer plano del caballo tirando de la carreta con el viento nos da una música horriblemente disonante, nos da el viento y nos informa de que los planos largos serán una constante. Ahora vemos cómo una vida que parece el infierno y que no puede ir a peor, va consumiéndose. Pero para ello el espectador tiene que esperar mucho.

Es muy desasosegante el final y muy llamativos los cambios del silencio de la casa con respecto al estruendo del exterior. Casi es decepcionante que en el final no ocurra nada muy reseñable. Todo va enfocado a un apocalipsis que ha llegado a la casa también. Parece que tendrán un final trágico. Realmente esa tensión no se libera en ningún momento. Solo vuelve a haber una última comida con patatas sin cocer.


viernes, 12 de febrero de 2021

CUANDO PASAN LAS CIGÜEÑAS

Dir.: Mikhail Kalatozov
1957
94 min.

Soberbia película propagandística. Película belicista alejada del heroísmo irritante estadounidense. La guerra con su crudeza y el soldado como un trabajador al servicio del Estado. No lucha por ideales, lucha por la URSS. Así cuando el protagonista muere no recibe glorificación. A la protagonista se le muere su prometido y la imagen que hay para ella es de cigüeñas cruzando Moscú: un futuro mejor.

Cuenta las penurias de la guerra enfocándose en quienes no han ido al frente. La protagonista es una chica que se acaba de prometer y cuyo marido va al frente. Su cuñado, enamorado de ella, no va a la guerra. Él es pianista y dice que a los que son brillantes no los llevan a la guerra. El hermano que sí ha ido a luchar es ingeniero en una fábrica. Más adelante descubrimos que el hermano pianista ha pedido a espaldas de su familia sucesivos permisos para no ir a luchar. Aquí se produce una dialéctica entre los dos hermanos, quien está al servicio del Estado y quien prefiere sentirse especial por ser música y con derecho a quedarse fuera del fuego.

El drama que se presenta es el de la chica, que no ha sido capaz de esperar a su prometido. Es bonito que cuando sueñan con el día de su boda mencionan el registro civil. Sin saber ella si está muerto o no, se casa con el pianista. Esta muerte es una maravilla. Giran los árboles entre los que muere, se escuchan gritos de socorro y se superponen imágenes de la boda de su prometida. Se trae a colación un plano virtuosísimo que hemos visto al principio de la película. En la secuencia que narra su enamoramiento él persigue a ella subiendo las escaleras de su casa. Es inexplicable cómo sube la cámara mientras gira. Es un plano perfecto.

Uno de los componentes que más protagonismo tiene son los bombardeos aéreos sobre las ciudades rusas. La gente se va corriendo al metro. Uno de esos bombardeos derruye la casa de ella. Mientras los bomberos salvan a tantas personas como pueden ella sube las escaleras del edificio en llamas. Apenas queda nada de la estructura del edificio. La escalera y la puerta de casa de sus padres, cuando la abre no queda nada, sólo un reloj de péndulo. La imagen del bombero persiguiéndola es una maravilla. La llama loca mientras la ve subir y cuando comprende todo su rostro cambia radicalmente.

El otro bombardeo magno es en el que el pianista se declara a ella. Él insiste en que vayan al metro a resguardarse, pero ella está demasiado deprimida por la posible muerte de su prometido. Las sirenas son atronadoras, él abre la tapa del piano para que se oigan los estridentes acordes rusos, vienen los motores de avión, sonido de artillería, gritos, niets, cristales rotos, luces que centellean, bofetadas que ella le propina, el rostro de él severísimo, golpes… Una maravilla.

El suegro de ella es médico; ella es enfermera. En el hospital, atiborrado de heridos de guerra, un hombre tiene un ataque de nervios al enterarse de que su mujer ha contraído matrimonio mientras él estaba en el frente. Entonces el médico, alentando el espíritu nacional y pacificando el hospital, suelta un discurso acerca de que una mujer que no ha sido capaz de esperar merece lo peor. Y que, de hecho, ya tiene lo peor porque está con un hombre que prefirió evitar la guerra antes que defender a su país. Este es un mensaje arrollador para ella. Se produce un juego interesante porque cuando se enrolla con el hermano ella desea que el prometido esté muerto para no cometer una infidelidad, pero cuando llega el tren después de terminada la guerra desea que milagrosamente aparezca su amado.

Hay elementos que resultan enormemente rusos como el pequeño busto de Lenin que tiene el ingeniero en su mesa. También cuando se enteran de que debe ir a luchar se ponen a brindar. Brindan con alcohol del botiquín diluido en agua.


viernes, 5 de febrero de 2021

LA BATALLA DE ARGEL

Dir.: Gillo Pontecorvo
1966
120 min.

La película se estrena en un momento magnífico para el izquierdismo, los años 60. Los sentimientos anticoloniales se explotan con maestría en esta película. Se asume la violencia. No me refiero a la lucha contra el invasor que podría ser Francia en Argel. Me refiero a que se asume que la sociedad es violenta. Aquí ocurre el juego en el que los Estados democráticos deben cuidarse de usar la violencia justa contra un pueblo que no considera suyos esos valores. Ellos no tienen que dar cuentas a ningún medio de comunicación. La modernidad del Estado francés contrasta con que en una cárcel en la década de 1950 aún se ejecute con la guillotina.

La fotografía es dura, el grano es fuerte, el montaje se corta en ocasiones abruptamente, los zooms son brutos… Es una maravilla. El sonido por supuesto satura con muchísima facilidad. Esto sirve a los disparos y explosiones, pero también a los tambores de la banda sonora. Quien más beneficiado se ve con este sonido son los gritos de las mujeres. Todo el gueto árabe suena casi como el monolito de “2001”.

Las escenas de violencia a ratos son muy naifes pero otros son impresionantes. Los muertos en las explosiones caen de una manera muy poco creíble. Esta carencia la palia el montaje en los tiroteos contra los policías. Esas escenas son magníficas, las pistolas salen de donde menos te lo esperas. La escena con los tanques disolviendo la manifestación es impresionante. El despliegue de extras es enorme. En general la guerrilla urbana es impresionante. Esas calles estrechísimas, llenas de escalones, una ventaja clara para los autóctonos frente a los europeos. Las casas, muchas derruidas, todas con terrazas en el tejado desde donde observan los militares. La arquitectura interior es imposible, con escaleras laberínticas y muros blancos.

Es fácil detestar a Francia en esta película. Principalmente por la cimentación de su capitalismo gracias a su colonialismo. Nos hierve la sangre al ver la comparativa del barrio protagonista con lo que ellos llaman el barrio europeo. Se deja pasar a los franceses europeos en los controles policiales. En mitad de una huelga larga se saca a la fuerza a los obreros del barrio para que trabajen para los franceses.

El tratamiento de los paracaidistas franceses es muy virtuoso. Lo primero que vemos de ellos es un desfile de bienvenida. La típica imagen asquerosa de traje de camuflaje, pantalones por dentro de las botas y cinturones ajustados. Vítores en la calle. Cuello anchísimo del teniente coronel. Nos esperamos a un ser sádico. Lo que recibimos es un hombre tremendamente inteligente y prudente. No mata sin necesidad, no se exalta cuando logra a sus prisioneros. Digamos que cumple su trabajo sin tacha. Pues aún así le odiamos. Supongo que esto pone de manifiesto el asco intrínseco de las fuerzas del orden.

Resulta curioso que no se trate mucho la ideología de las fuerzas opositoras. Al principio se nos cuenta que son un grupo religioso y no se vuelve a hablar más de esto. Supongo que si se rasca en su plan político, nos tendríamos que poner en su contra. No se promete una tierra libre. Nos sonaría muy extraño el islamismo prometiendo libertad.

Hay un par de escenas de rabiosa actualidad. Cuando el ejército de paracaidistas captura a una de las cabezas de FLN, se organiza una rueda de prensa para él. Los periodistas preguntan acerca de lo que ha hecho, claro, pero él siempre responde acerca del napalm y de lo malo que es el colonialismo. Se dice dadnos aviones y os daremos los cestos con los que ponemos las bombas. En otra rueda de prensa el teniente coronel rebela contra quienes llaman fascistas a los militares franceses en Argelia. De hecho él luchó contra los nazis en la resistencia francesa.